El último fin de semana de marzo de este mismo año acudí como público a las II Jornadas Blogs+Ciudadanía organizadas por el PSOE en Valencia. La idea era elaborar unos ocho debates en torno a otras tantas cuestiones con el tema de los blogs, esas páginas web en forma de bitácora que ya sólo requieren de una conexión a Internet y ganas para ser creadas y utilizadas para vomitar en ellas lo que uno desee, como asunto transversal. El discurso giró ya desde el primer acto en torno a la posibilidad que las nuevas tecnologías en general y los blogs en particular otorgaban a los ciudadanos para generar unos discursos y acciones políticas alternativas a las impuestas por los principales medios de comunicación, la toma de iniciativa que se iba a producir, y que al parecer ya se estaba produciendo, por parte de casi cualquier persona para cambiar la realidad política, para construir una alternativa. Y todo eso.
Todo ello en un escenario estructurado tal que así: un salón de actos de un hotel con techos más bien altos, en madera clara de aspecto ligero y moderno, suelo de parqué, y lleno de sillas puestas para la ocasión de cara a un escenario compuesto por una tarima de casi un metro de altura, y un fondo en el que aparece el nombre del congreso y unos cuantos logos del partido político en tamaño descomunal, con diseño similar al de una página web, adaptándose al entorno. En la tarima hay cinco sillas ligeramente más cómodas que las del público situadas en semicírculo abierto de cara al auditorio, como invitando a la integración del mismo en la charla, pues no hay mesa que separe (sí la altura, claro, pero no se aprecia como importante dada la cercanía con la que se expresan los tertulianos, todos ellos militantes o fuertes simpatizantes del PSOE). A los lados se ven dos grandes pantallas cuya utilidad es nula (nadie las usó para presentación alguna), y ya a la altura de las sillas del público hay ocho hileras (cuatro a cada lado) de ordenadores de libre acceso a Internet. Además, hay conexión inalámbrica gratuita para que cada uno se conecte con su portátil. Entre debate y debate, los participantes en los mismos no sólo se mezclan con el público sino que son público, en el sentido de que asisten a los realizados por sus colegas. En general, un entorno diáfano, con aspecto de abierto, que marca poco las diferencias, muy en sintonía con la línea de discurso que he comentado.
Curiosamente, el primer debate fue anterior al acto inagural de las Jornadas, que tuvo lugar inmediatamente después de esta arenga en favor de la democracia con todas las letras, de, en definitiva, empoderar a los ciudadanos en detrimento de los medios de masas, de los canales tradicionales de canalización y generación de opinión. Muy emocionante, todo, un "a las barricadas" light y digital. Y llegamos al susodicho acto y del escenario se retiran las sillas donde estaban los ponentes, (recordemos: sin mesa de por medio, situadas todas ellas en semicírculo abierto de cara al público, como incitándole a participar). En su lugar aparece un solitario, moderno (tiene tantas curvas que parece un platillo volante), rojo, blanco y plateado atril de mitin. De los de siempre, pero con un aspecto más adecuado al contexto, muy a juego con el escenario. La sola presencia del elemento cambiaba el contexto, o esa impresión tuve al presenciar su colocación. Sin embargo, no era eso, o no era solo eso. El salón se había llenado de periodistas acreditados de varios medios (digitales, los menos), y el público se había multiplicado por tres como mínimo. El ambiente también era distinto, el volumen de las voces había subido y las conversaciones eran más formales y expectantes. Al poco rato, entró Jose Blanco, Secretario de Organización del PSOE, por todos conocido, y voz autorizada del partido. Y comenzó el mitin esperado, el acto de inaguración, que incluyó su discurso y el de Joan Ignasi Pla, Secretario General del PSOE en Valencia, así como una pequeña presentación de Enrique Castro, de la Red de Blogs Socialistas, y el de una joven que no conocía.
Los discursos cortos y concisos de la joven y Enrique Castro marcaban ya el cariz claramente partidista que iba a tomar el asunto desde ese mismo instante, pero sin salirse del marco de las nuevas tecnologías (con frases como "(...) nuevos espacios de comunicación como son los blogs. Para mejorar la calidad de nuestra democracia"), y constituyendo más una introducción para el plato fuerte: José Blanco. Cuando el Secretario de Organización subió y comenzó a hablar, el cambio de discurso fue muy considerable. Va sobre todo enfocado a la campaña para las municipales y las autonómicas (están presentes Carmen Alborch y, como ya he dicho, Joan Ignasi Pla, candidatos del PSOE a Valencia y a la Comunitat Valenciana, respectivamente, pero sobre todo están los periódicos y las televisiones). Tarda tres minutos de reloj en meterse con el PP. Los blogs han desaparecido, por el momento, del discurso. La "campaña" y el "cambio" lo mediatiza todo. Más adelante vuelve sobre las nuevas tecnologías, pero sin entrar en los blogs. Luego, sube Joan Ignasi Pla, y habla de la mala gestión del PP en Valencia, del accidente de metro de hace un año, del que pide responsabilidades, del cambio, de que van a ganar, de una mayor democracia, menciona un poco las nuevas tecnologías, pero muy poco, y ya. Y este es el punto de inflexión del razonamiento que quiero exponer, aquí se ejemplifica la paradoja a la perfección: recordemos que en esta pausa entre el primer debate y este acto, ha llegado toda la prensa. Los medios de comunicación tradicionales que vienen a ver a lo que importa: los políticos. Recordemos también que el discurso central del primer debate (y de los debates posteriores también lo será) hablaba, entre otras cosas, de producir discursos más allá de los elaborados por estos medios. Sin embargo, llegan estos, y no otros, medios, y el discurso cambia para adaptarse al gusto de los mismos, entre otras cosas, el asunto de Díaz de Mera y el supuesto informe sobre ETA y el 11-M (el revuelo había empezado los días anteriores, el PSOE estaba en fase de rentabilización del asunto) . Qué curioso. ¿No?
Al acabar Joan Ignasi Pla, suena por megafonía una versión jazz del himno del PSOE, y periodistas y público ocasional, así como las autoridades presentes para hacerse la foto. Podría decirse que la música hace las veces de transmisor, de engranaje, para volver a la dinámica anterior, después de este cambio brusco que casi nadie parece haber advertido. La llegada de los medios a causa de la presencia de los políticos relevantes ha provocado todo un punto de ruptura en la dinámica abierta y dialogante en la que se elaboraba un discurso reflexivo favorable a esta misma dinámica, para introducir otra directiva y al servicio de la agenda "oficial" o general dentro del marco de los medios de comunicación tradicionales. Sin embargo, aún se han hecho referencias al primer discurso, el favorable a la introducción de temas alternativos y distintos, si bien leves, pero ahí han estado, y al fin y al cabo el emisor de ambos discursos es el mismo, o pretende ser el mismo: el PSOE. Y el público ha aplaudido tanto una situación como otra con el mismo entusiasmo. Al parecer, sin percatarse del hecho de que toda intención ejemplificada en el discurso de participación activa en la generación de contenidos nuevos por parte de una ciudadanía democrática a través de Internet y en oposición a los periódicos y las televisiones era traicionado por los adalides del mismo con su actitud ante la mera presencia, precisamente, de periódicos y televisiones.
He aquí cómo el discurso más radical no representa sino un vacío si no va acompañado de una actitud consciente y consecuente. Consciente, porque considero que realmente nadie de los presentes, o casi, se paraba a pensar en la paradoja anunciada. Lo cual les hubiera llevado al siguiente paso: la consecuencia, o coherencia, entre lo que se dice y lo que se hace. El discurso actúa en este caso no como un arma de cambio o de modificación de una realidad dada, sino más bien como de pantalla ante actitudes totalmente opuestas a las enunciadas y defendidas por él, pantalla que, me temo, lo es también para los defensores del mismo, y no sólo para los acólitos y oyentes. El poder, en este caso el poder de los medios de comunicación de decidir la agenda de temas a tratar en lo que se llama "actualidad", mantiene casi intactas sus estructuras en este caso, al transmitir a través de sus páginas o sus pantallas que el PSOE sigue hablando del 11-M, de De Juana, o de lo mal que lo hace el PP y lo poco demócratas que son, y de prácticamente nada más. Otro asunto es de dónde emana el poder de dichos medios: ¿de los políticos, que también marcan esta agenda? ¿De la audiencia, que decide? ¿De sus recursos económicos? Obviamente, la respuesta no es sino la típica en un sociólogo: una mezcla de todo ello, pero que tampoco es excesivamente relevante aquí. El hecho es que en estos medios tradicionales el público encuentra una serie de temas que se repiten hasta la saciedad, y que realmente Internet puede ayudar a generar temas y opiniones alternativas y a darles eco por encima de la voz de los medios, por el momento sólo en ocasiones muy puntuales, pero el potencial está ahí. Y el PSOE elabora un discurso totalmente favorable a este potencial para después plegarse ante la agenda habitual. La cuestión es: ¿si José Blanco hubiera hablado de todo eso y no de Díaz de Mera, el eco en los medios hubiera sido el mismo? No, mucho menor, sin duda. Pero si José Blanco habla mil veces de los blogs y su capacidad para generar discursos alternativos probablemente ese eco sí acabaría por producirse. Es, en definitiva, un juego de doble responsabilidad, con una estructura de poder de decisión sobre los temas que han de ser de dominio de la opinión pública que en este caso se intenta ocultar a través de un discurso pretendidamente destructor de dicha estructura, creando el espejismo de que se lucha para cambiarla.
Porque en el fondo no se trata más que una cuestión de diferencia entre opinión pública y opinión publicada, de tensión entre ambas, entre la capacidad de generar una auténtica opinión pública porque mediante Internet la opinión de cualquiera podría ser publicada, y la visibilidad que realmente se otorga finalmente en la jerarquía de los medios a dicha publicación. Un ejemplo: yo, en mi blog particular, me encargué de verter mis opiniones sobre estas Jornadas en directo, para quien tuviese a bien leerlas. Yo no soy militante ni simpatizante del PSOE, con lo que fui considerablemente crítico. A los dos días, me encuentro con que el segundo periódico de la Comunidad Valenciana, Las Provincias, publica una noticia en la que se hace referencia a mis críticas contra el PSOE, y entre otras cosas se me tilda de blogger anónimo que se cuela en los blogs del PSPV (Partido Socialista del País Valenciano), cosa que es mentira. Así que yo, en mi blog, me quejo del tratamiento que se me da en dicha noticia, y automáticamente el número de visitas de mi página aumenta (aún siendo muy bajo, pero en proporción el aumento es bastante considerable), y las personas comienzan a considerar mis opiniones, que pasan de ser públicas y publicadas, a ser, realmente publicadas y públicas, en el sentido de que, al aparecer en un medio tradicional y yo ampliar ese eco en mi propio blog, yo existo para alguien más que para mis familiares y amigos, y algún que otro blogger despistado que caía en mi blog. Pero aquí es otra paradoja, casi contraria a la anterior pero complementaria, la que tiene lugar: Las Provincias acaba por ser considerado de una forma ciertamente pésima a raíz de su intento de hacer uso mínimo e irresponsable de un medio no convencional, y este medio no convencional tiene más eco gracias al medio tradicional. Aún más curioso.
Jorge Galindo
miércoles 6 de junio de 2007
Discursos, actitudes y el poder de los medios de comunicacion
jueves 31 de mayo de 2007
Educacion: grupos homogeneos y grupos heterogeneos
[El siguiente articulo es en buena parte opinion y no velada precismente, pero que no lo es? Sirvanse de opinar pues]
Recuerdo que hace tiempo lei un articulo, no sabria decir en que periodico, pero era de esos que algunos llamarian "de derechas", podia ser el ABC, quiza el Mundo. El articulo trataba sobre el tema de la educacion separada por generos, es mas el articulo era en parte una entrevista a una senyora (directora de un colegio) que abogaba por este tipo de educacion. Recuerdo que la senyora esgrimia un buen argumento para justificar dicha separacion, decia que chicos y chicas desde el punto de vista biologico maduran de forma diferente. [Respecto a lo de si esta (como otras) es cosa biologica o cultural lleva mucho tiempo habiendo discusiones. Como decia el estimado Ibanyez, en un mundo academico que no fomenta la interdisciplinariedad es aun mas dificil poder llegar a una respuesta. De todas formas me temo que mas a discutir queda el peso de los factores que su participacion. No vamos a negar aqui cosas como que las ninyas crecen a edad diferente o que los procesos hormonales que dan paso a la vida adulta empiezan antes para ellas].
La senyora directora explicaba que ninyos y ninyas no tienen las mismas necesidades. Los ninyos al madurar mas tarde, tienen menor concentracion, por esto sus clases deben ser dinamicas, mientras tanto de las ninyas decia alguna otra cosa que no recuerdo y no me arriesgare a inventar (tenia que ver con capacidades sobre el pensamiento abstracto). Bueno la verdad es que a mi entender estos temas son obviados con frecuencia en la sociologia, me temo que porque hay a quien no le interesa ablarlos. Tampoco he dado nunca una asignatura de genero asi que es posible que se de mas de lo que yo pienso. Bueno en realidad recorde este articulo al hablar con una amiga que ejerce de profesora (en practicas). A raiz de su experiencia me preguntó si estaba a favor de los grupos homogeneos o heterogeneos en cuestion de educacion. Pense un poco en mi respuesta sabiendo que la contestacion iba a ser muy subjetiva. Al final decidi en vez de pegarle el rollo sobre factores a favor y en contra contestar directamente que apostaba por los grupos heterogeneos. Bueno el caso es que su experiencia le habia llevado a pensar en lo contrario, esgrimia el argumento de que los grupos heterogeneos empujaban a fracaso escolar de parte del alumnado. La razon de esto es que al mantener un nivel medio o estandarizado (en la medida de lo posible claro) los alumnos mas atrasados se ven forzados en muchas ocasiones a pasar de curso sin haber entendido parte importante de los temarios, situacion insostenible a la larga y que deriva en el famoso "fracaso escolar". No abló aunque podia haber ablado tambien de aquellos alumnos que, al tener mas capacidad, malgastan (se que este termino puede resultar polemico) parte de esta en funcion de la media, o aun mas grabe que les lleve a la falta de motivacion que acabe en fracaso escolar o similares. Entendi este argumento a la perfeccion como tambien entendi el de aquella senyora que hablaba de la separacion entre genros, es mas estaba incluso deacuerdo, pero aun asi mi opcion era la otra: grupos heterogeneos y mixtos. Porque soy un puto hippy? quizas, pero con razones.
Para contestar a esta pregunta debia realizarme otra a mi mismo y esta rezaba: que es lo que mas me importa a nivel de educacion? Que cada alumno la aproveche al maximo posible? Es este el unico fin de la educacion? Largo (desde casi sus inicios) se ha dicho en sociologia sobre el tema de la educacion (escolarizada o desarrollada por otras instituciones: familia, etc). Hay al menos una tendencia generalizada a pensar que mediante la educacion se pueden conseguir efectos sobre la futura sociedad adulta, de hecho, es posible que sea el factor mas importantes por encima incluso de los medios de comunicacion. La educacion recae en nuestros dias y nuestra sociedad cada dia mas en la institucion (publica o privada), el colegio. Aunque tambien recae sobre otros actores claro, como los aparatos televisores o las personas de oficio que cuidan de los niños. Pero la proliferacion de estos actores no ha reducido el papel del colegio. De hecho en la vida de un ninyo q salta entre actividades extraescolares, television y cuidadores (facilmente temporales) el colegio queda en un lugar estable y por lo tanto importante como referencia.
Pero porque es tan importante la escuela? En la escuela el ninyo no solo absorve informacion y valores, ademas la escuela funciona en mi opinion al nivel de una microsociedad, una de las primeras estructuras en las que se mueve el ninyo despues de la familia. Este tema tiene mucho jugo pero me centrare solamente en el que encabeza el articulo. En una escuela donde ninyos y ninyas no solo estan mezclados sino que se los educa por igual (es decir al menos en terminos oficiales no existe un plan para cada genero) el ninyo no solo observa, sino que se desenvuelve en un hambiente en el cual las diferencias de genero (o mas bien dicho su potenciacion) no son legitimadas a nivel institucional. Esto no quiere decir que no sean reconocidas, numerosos profesores admitiran que ninyos y ninyas no maduran de igual forma. Y sin embargo a los ninyos se les daran las mismas informaciones, los mismos planes de estudio, se los tratara (en teoria) por igual.
En la cuestion del nivel de los alumnos pasa un poco igual. Esta claro que un nivel medio para todos los alumnos no es la mejor forma de explotar sus capacidades. Pero a cambio el ninyo se desenvuelve un ambiente con ninyos, no solo de ambos generos y diferente clase, tambien con ninyos de divesas capacidades, como tales son las que poblaran el mundo en el que se iran introduciendo a posteriori. Voy a poner un ejemplo extremo, pero muy grafico. Puede cogerse a los ninyos con sindrome de Down y aislarlos en un colegio de educacion especial o puede integrarselos en la medida en la que sea posible en un colegio para todos. Y ahora me vendran a decir que los ninyos son crueles, pero no me jodais, mas cruel es tratarlos como apestados que viven tras una valla. Si la intencion es integrarlos en la sociedad la mejor manera no creo que sea hacerlo de repente en el mundo laboral, de forma que parta ti el sindrome de Down sea poco mas que una forma de insultar a alguien.
Ademas los lazos afectivos entre las personas suelen surjir alli donde mas tiempo pasan, y si en la edad adulta es el trabajo, durante la infancia es claramente en el colegio. Un colegio con gente diversa posivilita obviamente facilita (en cierta medida) relaciones heterogeneas, relaciones que si no se dan entonces dificilmente se daran a posteriori.
Claro esta, hay excepciones, hay ninyos que por sus propios medios (o incluso con una atencion un tanto especial por parte del profesor) no son capaces de seguir el ritmo de la clase. Una solucion posible son las clases de apollo, etc. Creo que en este sentido el impulso que se ha estado dando, de no separar radicalmente a los grupos es bastante positivo. Esta claro que una educacion de esta forma precisa mucha mayor atencion y versatilidad por parte del profesorado. Profesorado que a dia de hoy apenas cumple, o puede cumplir su lavor, pero esto es otro cantar.
Obviamente todo esto tiene mil peros, miles de agujeros que yo mismo veo y otros muchos mas que no abre tenido en cuenta. Conste que en todo el articulo no he negado la existencia de las diferencias, todo lo contario, Hablo aqui de como tratar con esta desigualdad de base. Esta diferencia puede ser fomentada con una educacion separada o (incluso mas) con una heterogenea mal realizada. Soy consciente de las dificultades de la opcion a favor de la heterogeneidad. Pero no parece una lavor en balde si pensamos que ignorar o incluso agravar estas diferencias en los primeros anyos no es mas que posponerlas. Posponerlas a individuos adultos, que son obviamente menos adaptables, mas inflexibles.
Pablo Tain
sábado 19 de mayo de 2007
Bélgica y la cuestión territorial
[Vamos con algo más relajadito]
Bélgica es un caso curioso que me gustaría traer a colación por una razón: observar cómo un solo cleavage no directamente relacionado con derecha-izquierda, el de la identidad lingüístico-nacional, puede dominar y ser a la vez elemento de tensión y de cohesión de un sistema entero.
La Wikipedia nos viene a decir que Bélgica es un país con un área de unos 30.000 kilómetros cuadrados y más de diez millones de habitantes, lo que da como resultando una de las más altas densidades de Europa (342 hab/km2). Un 60% habla neerlandés, mientras que en torno al 40% utiliza el francés. Menos de un 1% de los belgas habla alemán. Respecto a su estructura política básica, se trata de una monarquía federal parlamentaria “que se compone de comunidades y regiones”, según el texto de su actual Constitución. Tiene, pues, un doble nivel de organización territorial, al que merece la pena prestar algo de atención:
· Por una parte, tenemos las regiones, establecidas en base a criterios geográfico-lingüísticos. Valonia, Flandes y Bruselas Capital "gestionan principalmente asuntos relacionados con las tierras y las propiedades,como la, vivienda, el transporte, etcétera. A excepción de Bruselas, las otras regiones se hallan divididas en provincias, las que suman un total de diez (cinco valonas y otras tantas flamencas)" (Fuente: Wikipedia).
· A su vez, existen 3 comunidades: la flamenca/neerlandesa, la francesa y germanófona (dentro de la zona de Flandes, concretamente en la provincia de Lieja). Los gobiernos de las comunidades son responsables de la promoción de la lengua, la cultura y la educación en la mayoría de las escuelas, bibliotecas y teatros. Así como algunas en material social. Las ejercen sobre la población hablante de cada una de las lenguas.
El problema, como puede verse, es que las comunidades lingüísticas no pueden ser divididas estrictamente en regiones, con Bruselas como máximo exponente: una capital en la que, pese a la mayoría francófona, se mezclan ambas comunidades. Así pues, se estructuró este doble nivel en el que, pese a todo, sí que se guarda una fuerte relación entre comunidades y regiones. Sirva la siguiente descripción como ilustrativa de esto mismo:
· Pese a que la Comunidad Flamenca y la Región de Flandes existen como personas jurídicas diferenciadas, las competencias de la Región son ejercidas en la práctica por la COmunidao. Tienen su Parlamento y su Gobierno común.
· La Región Valona, sin embargo, sí ejerce sus competencies por separado respecto a la Comunidad Francófona, pese a que existe la transferencia. Pero desde la comunidad francesa hacia la Región, por razones económicas. Se vacía a la Comunidad de casi todo, excepto de ciertas materias culturales concretas.
· La comunidad germanófona cuenta con las competencies ya explicadas comunes a todas las comunidades más algunas que ha tenido a bien transferirle la Región de Valonia.
· Bruselas tiene con un Consejo elegido en proporición lingüística respecto a su población. Y un par de Comités que articulan las decisiones de las Comunidades Lingüísticas, que tienen que hacer valer de forma conjunta en un mismo espacio geográfico, con todas las dificultades y la necesidad de cooperación que ello conlleva.
Los conflictos entre los diferentes órganos se resuelven por el llamado Tribunal de Arbitraje, algo similar a nuestro Tribunal Constitucional. Además, hay varios mecanismos que impulsan la cooperación obligatoria para posibilitar la cohesion nacional. También existe, como acabamos de ver, cooperación voluntaria, siempre que esta sea de mutuo acuerdo y que no salga del marco constitucional.
Con respecto al nivel federal, nos encontramos con un bicameralismo igualitario formado por un Senado y la Cámara de Representantes. El primero se compone por políticos mayores elegidos directamente y representantes de las comunidades y las regiones, mientras que la segunda representa a todos los belgas por encima de dieciocho años en un sistema proporcional. Se requiere acuerdo de ambas para legislar y promulgar leyes, pero el nombramiento del ejecutivo recae sobre la Cámara de Representantes, al más puro estilo de la democracia parlamentaria. Pero lo que nos interesa de este nivel es lo siguiente: en el Ejecutivo tiene que haber el mismo número de miembros de la comunidad lingüística francófona que de la neerlandesa. Y en las Cámaras pasa lo mismo, siendo necesario un acuerdo entre ambos grupos para promulgar según qué leyes, como las reformas constitucionales.
Y es que el sistema electoral belga es tremendamente proporcional con respecto a la división territorial. Además, el voto es obligatorio. Y las listas son cerradas pero no bloqueadas. Con todo esto lo que tenemos es el sistema multipartidista con el que cuenta Bélgica en el que desde su implantación tras la II Guerra Mundial no ha habido ningún Gobierno de un partido en solitario. De hecho, puede afirmarse que ningún partido es capaz de conseguir una mayoría en las dos grandes zonas de Bélgica.
Desde más o menos 1998, cuando estalló el escándalo de un pederasta, Marc Dutroux, que conmocionó a la opinión pública y a partir del cual salieron a la luz varios asuntos de corrupción política, Bélgica se rompe para algunos igual que se rompe España. El Vlaams Blok, el partido ultraderechista y nacionalista de Flandes, gana ayuntamientos y apoyos a pasos agigantados con un discurso en el que mezcla nacionalismo de Flandes y actitudes separatistas con toques de xenofobia. También tiene un primo hermano en la zona de Valonia, no se vayan ustedes a creer, incluso pidiendo unificación con Francia. Y muchos claman por una nueva reforma constitucional.
Y Bruselas... ay, Bruselas. Bruselas es una zona mayoritariamente francófona rodeada por territorio de Flandes. Bruselas tiene en torno al 25% de paro y casi un tercio de su población es inmigrante. Además, es el centro administrativo federal y de gran parte de los asuntos de ambas Regiones. Y el indudable punto de encuentro, nexo de unión entre ambas. Y bueno, por si fuera poco, es la Capital de Europa, la sede del Parlamento Europeo. Da la impresión de que entre la clase media-baja y baja de Bruselas se tiene la sensación de estar soportando en sus hombros el peso de la unidad belga, y ya de paso de la unidad europea, sin recibir beneficios significativos a cambio. Y esto llega a generar cansancio e incluso hay iniciativas en dirección de demanda de mayor independencia para Bruselas.
Pero Bélgica no se rompe. A finales del año pasado los locos de los belgas hicieron lo siguiente: anunciaron por la televisión más importante del país en un falso informativo en falso directo que Flandes se había declarado independiente. Mantuvieron el asunto durante algo más de media hora, lo suficiente como para asustar un poco al personal pero sin pasarse. Lo que pretendían, en teoría, era dar un toque de atención al debate que existe en este país sobre su posible ruptura y, en definitiva, relativizar las cosas. Por lo visto, lo consiguieron, la mayoría de la población se lo tomó más o menos así, y el debate, efectivamente, bajó un punto de tensión.
Las políticas y leyes por la cooperación entre las distintas partes, el multipartidismo, el bicameralismo, el doble esquema territorial, mal que bien (y más bien que mal), funciona. Parecería que constante esfuerzo por que el país no se “rompa” hace que éste continúe, de cómo el peligro de ruptura hace que éste se cohesione más. Es decir: paradoja, ni más ni menos. Su gestión de las diferencias nacionales internas es considerablemente distinta a la española, en principio, pues, tradicionalmente, se aceptan las diferencias pero se intenta vivir en comunión. Y digo “tradicionalmente” porque, si hemos de hacer caso a los medios de comunicación y a la presencia de los bloques nacionalistas de extrema derecha, la desconfianza en este esquema y la demanda de mayor independencia es creciente, si bien no es la primera vez que se da este fenómeno (el de los partidos políticos “ultras” no se daba desde los años cincuenta, pero el hecho de que alguien clame que “bélgica se rompe” se produce habitualmente), y lo más probable es que no se rompa, si bien sí pueden surgir reformas importantes puesto que, aunque el realizar cambios legales drásticos requiere de grandes mayorías, la enorme cultura de pactos de la que hemos venido hablando hacen que estos cambios sean posibles e incluso relativamente habituales, entrando así en el corolario de la paradoja anterior, y que es bien conocido por la ciencia política: la flexibilidad de un régimen político hace que éste sea, en realidad, más resistente. Además, hemos de tener en cuenta el “factor Unión Europea”, que en este país no es nada despreciable, sobre todo en Bruselas. Se trata de la capital de una confederación en construcción, de su corazón, y esto apuntala la fortaleza del estado belga.
Bélgica no es, como he dicho, un país con un problema de una parte separatista o con tendencies nacionalistas. Es un estado federal asimétrico, sí (Bruselas como region y la zona germanófona como comunidad tienen menos competencies que el resto, por ejemplo), pero que cuenta con prácticamente dos mitades bien diferenciadas. Pero también con más de 170 años como Estado independiente bajo la constante preocupación por sus gobernantes de que no se les desmembre” una conciencia de pacto trasladada a los ciudadanos mezclada con identidades culturales bien, bien diferenciadas. Es un cóctel que puede parecer explosivo pero que, por lo explicado, se mantiene de una forma considerablemente estable.
Jorge Galindo
[PD: Puesto que aún no hemos dado con un buen sistema para adjuntar archivos, si alguien quiere el ensayo completo sobre Bélgica, que lo hay, más largo y con más datos, no tiene más que pedírmelo al mail. Lo enviaré, bajo licencia Creative Commons, con mucho gusto. Y si alguien tiene alguna sugerencia para adjuntar archivos de una forma sencilla y duradera, que nos lo comente, por favor]
lunes 14 de mayo de 2007
Internet y la formacion de la opinion politica
Para mucha gente, Internet va a resultar, y está resultando ya, una revolución en los modelos de comunicación, también en el contexto político (o, sobre todo, en el contexto político). Sin afirmarlo categóricamente, se considera que la estructura que este medio implementa en dichos modelos es esencialmente resistente a una circulación directiva de arriba a abajo. Instrumentos como los blogs o los foros de discusión, sumados a la configuración de la visibilidad en Internet (básicamente estructurada a través de hipervínculos y de la preponderancia del buscador Google como puerta de acceso a la red), posibilitarían este hecho. La red, efectivamente, constituye un medio esencialmente distinto, una herramienta nueva que, como tal, puede impulsar, y está impulsando, cambios notables. ¿Pero es realmente una "revolución"? ¿Resulta Internet una modificación sustancial per sé del modelo de comunicación política en una dirección hacia la horizontalidad y la mayor presencia de los ciudadanos en la dirección de la agenda política?
Comencemos por elaborar un marco para el análisis de este fenómeno. Cualquier sistema tiene una disposición determinada de sus elementos, en la que se incluye tanto diferenciación como desigualdad, es decir: una estructura. Esos elementos agrupados en función de unos determinados criterios pueden formar subsistemas o subestructuras constituidas por unos determinados canales de comunicación. Así, se puede distinguir el sistema político, que es aquel que hace referencia a los elementos implicados en los procesos de decisión y por tanto de poder en un sistema social determinado. El esquema más básico de este sistema, extraído de los modelos políticos cibernéticos, y quedándonos en las actuales democracias occidentales, es el siguiente: un régimen político formado por toda una serie de instituciones, de las cuales la principal es el Estado y su conformación administrativo-gubernamental, y unas bases sociales o ciudadanía, formada, obviamente, por la población que se encuentra bajo la jurisdicción del Estado. Entre ambos, varios matices y asociaciones intermedias, muchas de ellas auténticas instituciones, como los partidos políticos. Y es en los partidos en los que nos vamos a fijar en este análisis, como elementos dentro del sistema político con un poder determinado (precisamente, el poder de alcanzar el poder) pero que se deben, en este modelo democrático, a las bases sociales, a la sociedad propiamente dicha, pues ésta es la que les va a elegir a través del voto. Así pues, desde esta perspectiva, están obligados a entablar comunicación constante con la ciudadanía. Dicha comunicación no es una mera exposición de ideologías y posturas respecto a temas determinados, sino que se enmarca en una estrategia de los partidos por conseguir el poder, utilizando una doble perspectiva electoralista e institucional. Y el canal principal son, como su propio nombre indica, los medios de comunicación. A través de ellos es como se entra en contacto con la mal llamada opinión pública (más adelante profundizaremos sobre este concepto). La comunicación política no sería sino el "intercambio de símbolos o mensajes con un significativo alcance que han sido compartidos por, o tienen consecuencias para, el funcionamiento de los sistemas políticos" (R.B. Meadow: Politics as communication, Ablex, Norwood, 1980, p. 4). En ese sentido las instituciones, en este caso los partidos, lanzarían símbolos y mensajes a los ciudadanos, considerados como "electorado", para observar su reacción. Pero dando un paso más allá para salir de la inocencia funcionalista, e introduciendo la noción de poder, en este "intercambio" habría un punto más pesado que otro En una primera instancia, un partido político tiene una determinada capacidad de influencia y dirección de la agenda política y de la opinión que ejercerá a través de estos medios, pero estos medios no son un tubo aséptico por el que lanzar los mensajes esperando que éstos moldeen la ciudadanía, sino que transforman, parcelan, recombinan y reelaboran estos mensajes en función de sus determinados intereses, que pueden estar asociados con asuntos económicos, políticos o de poder, o meramente ideológico-culturales. Es lo que se llama "línea editorial" de un medio, porque hace referencia a la "edición" de la información, tomando así el medio un protagonismo determinado (y muchas veces determinante) en este proceso sistémico.
Con los medios tradicionales, sea la prensa escrita, sea la televisión, y en una democracia representativa como la nuestra, las formas que la ciudadanía tenía para participar en este teórico feedback de comunicación necesario para la consitución de un sistema social eran, y son, considerablemente más débiles que la capacidad de emitir mensajes de los partidos políticos: el voto y la audiencia, además de acciones y movimientos sociales puntuales, frente a la emisión diaria de medios de comunicación. De ahí la estructura desigual de poder en el esquema comunicativo, y de decisión de la agenda política y del contenido respecto a los temas tratados en la misma. Sin embargo, hay un nuevo medio en juego: Internet. Internet da, a priori, la posibilidad de que cualquiera pueda generar su propio contenido, da voz a la ciudadanía de una forma relativamente sencilla, voz que, además, puede llegar a alcanzar relevancia. Así, su potencial para modificar la agenda política y de otorgar un mayor peso a los ciudadanos en la estructura de comunicación y, por tanto, de construcción de significados, sería considerable. Porque la visibilidad en la red funciona de una forma distinta, y un ciudadano anónimo puede conseguir que su opinión tenga un peso considerable. De ahí, se plantea desde varias voces la posibilidad de que Internet rompa con el actual esquema de comunicación política introduciendo una mayor retroalimentación.
Considero necesario matizar esto. Para empezar, tenemos que hablar de la brecha digital, es decir: todas aquellas personas que no tienen acceso a Internet, por unas causas o por otras, o que, teniendo acceso, la capacidad de uso del mismo está notablemente limitada por una cuestión de aprendizaje. Aquí se encontraría en torno a un 50% de la población, según datos del Ministerio de Educación y Ciencia referentes al año 2006, que no habría accedido ni una sola vez a Internet en el último mes anterior a de la realización de la encuesta (finales de este año). De ese 50% que sí accede, nos encontraríamos que, si bien la inmensa mayoría sí lo utiliza para informarse de asuntos de actualidad política, un porcentaje considerablemente pequeño si lo comparamos con el total de la población (en torno a un 15% de la misma) hace uso de los blogs para informarse o para opinar, y un porcentaje algo mayor, llegando al 20% de los foros de discusión, que son las dos herramientas básicas mediante las cuales un ciudadano puede generar contenido. Aún así, ese porcentaje no es nada desdeñable si tenemos en cuenta que se trata de "potenciales microlíderes de opinión", por así llamarlos. Me explico: se trata de personas casi siempre menores de 40 años, y mayores de 16-18, tanto hombres como mujeres, con niveles culturales variables pero nunca muy por debajo de la media, más bien al contrario, y niveles socioeconómicos también en ese arco. Además, son personas con un alto interés en la política y dispuestos a exponer sus ideas al respecto tanto en su círculo inmediato de pares como en contextos algo más amplios. Todo ello les da una situación de influencia precisamente entre sus más allegados bastante considerable, si se toma de forma agregada. Ese será, pues, el universo en el que vamos a fijar nuestra atención, teniendo también en cuenta lo dicho: su posición de influencia relativa en su entorno social inmediato.
Siguiendo con las matizaciones, es cierto que la visibilidad en Internet puede alcanzarse de una forma distinta a la de los medios de comunicación tradicionales, principalmente mediante el boca a boca o el sistema de enlaces entre páginas que desemboca en un mejor posicionamiento en Google. que es el filtro principal a través de los cuales los españoles accedemos a Internet (el buscador tiene un 99% de cuota de mercado en este país, según varios estudios de mercado de empresas independientes). Lo que pasa es que estas herramientas están más al alcance de aquellos que ya cuentan con un mayor poder. Así, la versión digital de los periódicos y las televisiones tradicionales cuentan con la enorme ventaja de su posicionamiento previo que les facilita la labor del boca a boca, es decir, de publicitarse, convirtiéndose, también por ser muy enlazados, en los medios de referencia en la red. Con lo que gran parte del esquema tradicional se traslada a la red, con modificaciones, existiendo ahora un sistema en red con nodos de encuentro considerablemente más visibles, fuertes, y cuyos canales de comunicación con el resto de nodos menores son esencialmente de salida e influencia hacia los demás y no de entrada o influencia hacia ellos mismos, sólo representada en casos excepcionales como la posibilidad de generar noticias en el periódico digital 20 Minutos o los espejismos de blogs de algunos periódicos como El Mundo, los cuales, pese a contar con comentarios, tienen un formato casi absoluto de columna diaria o semanal con apuntes a pie de página en forma de comentarios. Por su parte, los partidos políticos cuentan con sus propias páginas web y algunos políticos incluso con sus propios blogs, teniendo también un formato considerablemente directivo y propagandístico con escasa atención a los comentarios.
Además, es importante considerar la situación de la cultura política con respecto a los niveles de implicación, conocimiento y participación por parte de las bases sociales del sistema considerado, en este caso, el español. Si no existen una serie de condiciones previas tales como una alta concienciación política, el uso e impacto de un medio como Internet será considerablemente menor, si bien es cierto que no por ello desaparecerá, ya que una herramienta también puede modificar la mano que la empuña.
Por último, y recogiendo todas las anteriores, lo que en el fondo subyace es la importancia, retomando la teoría de Luhmann, del hecho de que ningún sistema puede modificar su entorno a placer, ya que ningún sistema consituye una variable totalmente independiente con respecto a su entorno. Si consideramos Internet como un sistema de comunicación, y su entorno como el sistema político, concluiremos que Internet no puede modificar por sí mismo este sistema porque depende del mismo, ya que está imbricado en él, así como lo están ambos en el sistema social.
Entrando ya de lleno, como hemos venido haciendo en los últimos dos párrafos, en el contexto español, cabe clarificar primero la estructura de partidos con la que cuenta este país. A nadie se le escapa que hay dos principales cuya presencia en los medios estatales es muy superior a la del resto de formaciones. Este análisis se centrará en estos dos partidos, el Popular y el Socialista Obrero Español, por ser precisamente los principales no sólo generadores, sino "receptores" de opinión, y por contar con más medios afines que cualquier otro. Estos dos partidos copan el espacio político y mediático intentando hacer llegar su mensaje para llevar a cabo la estrategia electoral determinada y, a la vez, presentar su ideología (que no son más que dos caras de una misma moneda, al fin y al cabo). El objetivo es la opinión pública. Pero tal cosa, como abstracto, no existe, "lo que tenemos a mano son formas de manifestación de opiniones colectivas pertenecientes a grupos de opinión que constituyen núcleos de intereses, de expectativas, de motivaciones más o menos homogéneas de sus miembros" (Rivadeneira, 1990: La Opinión Pública, p.126). Dicho de otra forma: la "opinión pública" es un continuo de opiniones conformadas en base a un esquema comunicativo en red desigual en el que pueden distinguirse parcelas diferenciadas teniendo en cuenta los elementos que tomemos en consideración, es decir, los cleavages en los que pongamos nuestra atención. En este caso, partiremos no ya de la división entre izquierda y derecha, sino de las afinidades partidistas que de ésta se extraen en España. Podemos afirmar que existen dos grupos bien diferenciados que en el plano ideológico de izquierda y derecha se identifican con el PSOE o el PP, respectivamente. Obviamente, como hemos dicho estos grupos son de alguna forma artificiales porque están constituidos dentro de un continuo y escogiendo unos elementos de definición para dejar otros de lado (es decir: el eje izquierda-derecha puede diferenciar individuos que se encuentren en un grupo similar si partimos de un eje centro-periferia) y porque su constitución es producto (que no suma: ya sabemos que ningún grupo social es la suma de agregados sino el producto de los mismos, esto es esencialmente la autopoiesis) de la comunicación, y esta comunicación existe entre los bloques, además de un pequeño grupo de individuos "indecisos" o críticos con ambas facciones situados entre ambos, y otros situados fuera de este esquema por responder más fuertemente en su comportamiento político-electoral a otras fracturas, principalmente a la cuestión nacional En todo caso, el esquema que se trataría de imponer desde los partidos políticos y los medios de comunicación sería tal que así:
No se trata, insisto, de una distribución de preferencias políticas en función de una escala de Likert con esquema izquierda-derecha, que resultaría en un esquema más cercano a una normal, sino en función de las afinidades con los partidos, y por ende de los medios de comunicación cuya línea editorial se halla cercana a dichos partidos (y también a los más imparciales, pues estos actuarían como meros catalizadores), que funcionarían como imanes agrupadores de las bases sociales, con ese pequeño núcleo de indecisos o independientes en el medio. Quedan, así, esos dos extremos o grandes núcleos más o menos enfrentados y cercanos a los principales partidos políticos. Esto sería el resultado perfecto con una influencia total de partidos políticos y medios de comunicación. Las comunicaciones serían mucho más fuertes de arriba a abajo que de abajo a arriba, lo que actuaría como factor determinante para esta distribución. Por otra parte, la comunicación entre ambos puntos (en cuestiones esencialmente referidas a la dualidad izquierda-derecha, y a los temas coyunturales de ella derivados) sería escasa. existiría, pero no habría intercambio simbólico real, sólo discusión sin movilidad de la posición propia. Según las teorías que atribuyen a Internet un potencial generador de cambios en la agenda y en el contenido de las discusiones políticas, el potencial de los partidos como imanes hacia sus posturas disminuiría dada la capacidad de los ciudadanos de dar visibilidad a nuevas conceptualizaciones, lo que desembocaría en una mayor capacidad crítica y por tanto en un aumento de ese sector intermedio independiente, tal que así:
El pico del centro representa un sector no ya indeciso, sino crítico con cualquier tipo de posturas y por tanto con capacidad de generación de discursos alternativos que acaban por influir en los partidos políticos.
Bajo mi punto de vista, Internet tiene, como he dicho, el potencial de introducir este tipo de modificaciones en la conformación de la opinión y la comunicación política, pero no lo ha hecho hasta ahora, o sólo ha venido introduciendo pequeñas modificaciones, por lo ya expuesto: aún se tiene que extender mucho como medio, y los esquemas de comunicación tradicionales tienen perfecta capacidad para reproducirse en la red y utilizarla de la siguiente manera como he dicho, anteriormente: unos nodos visibles desde muy lejos y por tanto puntos de referencia con canales de información con chorros de salida y escasa entrada; estos nodos están directamente relacionados con los "imanes" de los partidos políticos y sobre todo los medios de comunicación de masas tradicionales.
De esta manera, el objetivo del trabajo no es otro sino comprobar hasta qué punto se consigue usar la red para lanzar, difundir y hacer llegar los mensajes de los partidos políticos, diferenciando entre PP y PSOE, y, a su vez, en cuatro elementos, agrupados en dos parejas: por una parte, los partidos políticos y los medios de comunicación como generadores “tradicionales”, o en el esquema tradicional, de mensajes y opiniones; por otra, los blogs personales de ciudadanos y en última instancia los comentarios en dichos blogs y los foros de discusión, como muestra de la opinión de los ciudadanos en internet. No se trata aquí de dirimir si la red tiene o no tiene potencial para generar discursos alternativos: se da por sentado, y ya explicado, que, pese a ser aún limitado, así es, ese potencial es real. Lo que se busca es observar si realmente la red tiene una estructura que resiste a la influencia del esquema de comunicación tradicional o éste puede hacer uso del mismo. Como ya se ha explicado con anterioridad, la hipótesis de partida es que la red no es más que un instrumento de comunicación que puede ser utilizado en varios sentidos y de varias formas, y que hoy en día su uso como difusor de mensajes e ideología salida directamente desde los partidos políticos es muy considerable. Se realizará el seguimiento de un asunto concreto y las opiniones, actitudes y movimientos que a él rodearon: la manifestación convocada por el Partido Popular para el diez de marzo de 2007 a raíz del, para ellos, “chantaje” al que cedió el Gobierno ante la huelga de hambre de Iñaki De Juana Chaos; los días del seguimiento se han limitado a las siete jornadas en torno a esta fecha, entre el 7 y el 14 de marzo, que fueron precisamente las de más tensión por ser el momento en el que los partidos pusieron a trabajar toda su maquinaria para lanzar sus mensajes y captar afinidades. Se han escogido todo tipo de medios de comunicación tradicionales con presencia en la red, tanto los menos asociados de una forma directa con agrupaciones políticas, como aquellos periódicos digitales de nuevo cuño con una fuerte carga ideológica, principalmente El Plural por la izquierda y Libertad Digital, dirigido por Federico Giménez Losantos, por la derecha. Respecto a la selección de foros y blogs, los primeros han sido escogidos en función de su contenido esencialmente político o refererido a la actualidad (y, además, la declaración de neutralidad por parte de los administradores de los foros), al igual que los segundos, prestando en este último caso una especial atención a las dos redes de afinidad que están constituidas en la red para el PSOE y para el PP: la Red Progresista y la Red Liberal, respectivamente. Nótese que ambas se presentan como independientes de cualquier partido político, al igual que sus miembros, y hacen gala de dicha independencia. Por ello las concordancias que se encuentren o no entre sus posturas y las aparecidas en los medios y en los discursos de los líderes políticos tendrán una especial relevancia.
SEGUIMIENTO DE LOS MENSAJES
En aras de la claridad analítica, se separarán los distintos ítems de opinión cuya evolución y difusión ha sido seguida. Se comenzará con el inicio de cada uno en la opinión pública, constatando de manos de quién se introduce en el debate, y observando su evolución a través de los distintos medios, recordemos: medios de comunicación tradicionales, blogs, comentarios en los blogs y foros de discusión.
1. El uso del lazo azul en la manifestación
El 7 de marzo a las 14:20h José Blanco, Secretario de Organización del PSOE, afirma que el lazo azul que el PP pretende usar como símbolo por la libertad contra los terroristas y la actitud del Gobierno “no es suyo [del PP], es de todos”. En unas horas, hacia la tarde-noche, en los blogs de la Red Progresista se sigue esta misma postura. En ese tiempo, los comentarios en el blog de José Blanco son abrumadora mayoría en este mismo sentido, 38 sobre 41.
2. Descontextualizaciones de declaraciones
En el blog A Sueldo de Moscú el autor escribe una entrada en la que, en tono irónico, se habla de que tendría que torturarse y encarcelarse a los líderes del Partido Popular. En Libertad Digital usan estas frases para elaborar una noticia sobre que un blogger de izquierdas, con un cargo en Izquierda Unida, pretende que se use la violencia contra miembros del PP. Desde su blog, el afectado explica, indignado, que era una mera ironía, algo que además consideraba evidente. Libertad Digital no atenderá a razones, y esta noticia tiene predicamiento tal cual la presenta el periódico de Losantos en otros medios como Periodista Digital, El Mundo o La Razón, en sus versiones web. Hasta después de la manifestación se estará citando a este individuo y sus frases como un ejemplo de la falta de democracia de la izquierda española desde blogs de Red Liberal así como desde los foros de política, sin atender en ningún momento a sus explicaciones al respecto, que tuvieron una muy considerable difusión en la red a través de medios como El Plural y varios blogs de la Red Progresista.
3. Las excarcelaciones del Gobierno del PP
El Plural recuerda que Aznar redimió a De Juana Chaos de parte de su pena. Y Zapatero lanza en su discurso en el Congreso de los Diputados la cifra de más de 300 excarcelados etarras por el Gobierno del Partido Popular. Escolar.net tardará bien poco en reproducir dicho discurso íntegro, remarcando el punto de las excarcelaciones. El blog de La Era ZP lo calificará como “histórico”. El País lo pondrá en su portada del día siguiente, y es recordado hasta la saciedad en varios foros de política. Por su parte, el PP argumenta que es una falacia, de boca de Rajoy y Zaplana, argumentos que serán seguidos en estos mismos foros para rebatir el dato.
4. La manifestación del 10-M es una convocatoria de extrema derecha
El 8 de marzo Jose Blanco afirma que los que salen a la calle el sábado 10 de marzo son la ultraderecha. De La Vega, Vicepresidenta del Gobierno, por su parte, afirma que “el PP se ha convertido en el principal partido de la agitación”. Desde los blogs de la Red Progresista se insiste mucho en este punto a partir del día 9 y, sobre todo, en los días 10 y 11, dando cuenta, con “temor”, de la ingente cantidad de banderas españolas que se vieron, afirmando que era una convocatoria de “nacionalistas españoles”. Además, en la página web ElPaís.com se cuelgan imágenes de banderas con el escudo franquista presentes en la manifestación; a partir de este momento estas imágenes se repiten en todos o casi todos los blogs de izquierdas y también es usada por los participantes en foros de política. Debe hacerse notar, sin embargo, que estas imágenes fueron enviadas por un usuario. En el blog El Manifestómetro también se pusieron fotos similares, pero su repercusión fue mucho menor.
5. La manifestación del 10-M es una convocatoria para todos
Mariano Rajoy convocó a la manifestación a todas aquellas “personas normales”, afirmando el día 9 que es de “la nación española”, y Aznar afirma el 8 de marzo que deben ir a ella todos los que no quieren que el Gobierno se rinda al terrorismo. En los blogs de la Red Liberal se habla de “nación española” y de “opinión colectiva única”, y se afirma categóricamente que “la manifestación traspasa las barreras ideológicas”. El día 11, domingo, los calificativos “de todos”, “serena”, “españoles” se repiten en los foros de política hasta 64 veces.
6. Acusaciones mutuas de generación de crispación
El 7 de marzo por la tarde, aparece el siguiente titular en Libertad Digital: “Rajoy acusa a Zapatero de comportarse como un Holligan y le pide serenidad”. Desde El Plural se toma este asunto con ironía, achacando la crispación al PP, y Escolar.net repetirá este mensaje a las pocas horas, y retorciendo aún más la ironía en el mismo sentido. Casi a la vez lo harán desde varios blogs de la Red Progresista, desde los que se afirma que es el PP quien tiene la actitud desestabilizadora. Asimismo, hasta 40 comentarios en el blog de Escolar.net abundan en esta línea.
Al día siguiente, se puede leer en El Plural, a modo de noticia, que “los medios de la derecha acusan a Zapatero de la bronca política”, dando el rango de noticia a una referencia a otras noticias que son, a su vez, parciales, y posicionándose en contra de las mismas en los artículos de opinión, y en la noticia a la que hacemos referencia.
Por otra parte, Gaspar Llamazares, líder de Izquierda Unida, afirma que el Gobierno no hace sino seguirle el juego al PP. En la Red Progresista de blogs, cuyo eslogan es “somos de izquierdas”, tan sólo uno recoge estas declaraciones y las apoya.
7. El intento de eclipse del juicio y del aniversario del 11-M
El 8 de marzo, las noticias sobre el 11-M sólo estaban presentes en periódicos cuya línea editorial es ajena a centro-derecha o a la derecha (El País, El Plural, Levante-EMV...). El día 11, pese a que Rajoy, Aguirre y otros miembros del PP acudieron al acto homenaje, no hacen declaración alguna al respecto. Jordi Sevilla, ministro de Administraciones Públicas, sí lo hace, con claras referencias a la actitud del PP durante esos días; desde El Plural se preguntan quién se acuerda del 11-M, recordándolo también en El País y el Levante-EMV. En la Red Progresista de blogs casi todos hacen una referencia al mismo, más o menos relacionada con críticas a Acebes y a Aznar. En la Red Liberal, el recuerdo es considerablemente menor, y va muchas veces dirigido hacia las tesis “alternativas” respecto a los autores del atentado.
8. Guerra de cifras
La Delegación del Gobierno, en teoría relacionada con el PSOE, cifra la participación en 342.000 personas. La Comunidad de Madrid, en teoría relacionada con el PP, habla de 2.125.000; el PP, directamente, da la cifra de 2.500.000. El Manifestómetro, blog que se encarga de forma independiente de medir la participación en estos actos, y que desde la derecha se acusa de parcial y cercano al PSOE, cifra sus estimaciones entre 240.000 y 320.000 asistentes. A partir de este momento, los medios de comunicación cercanos a la izquierda, como El Plural, no admiten otra cifra que no sea la de la Delegación. ElPaís.com y ElMundo.es dan todas las cifras, y desde LaRazón.es y Libertad Digital se da prioridad a los “más de dos millones de manifestantes”. Ese “más de dos millones” es repetido por parte de todos los comentaristas en blogs de Red Liberal (que no por los bloggers), y, sobre todo, por los participantes en foros de política. Una dinámica muy ejemplificativa es la que se presenta en los comentarios de la entrada de El Manifestómetro en la que se muestran sus cálculos y sus resultados del recuento de asistentes: 960 comentarios, probablemente el mayor número de intervenciones en un blog en castellano, casi todos, por no decir todos, en una dinámica de enfrentamiento maximalista que degener continuamente de una guerra de cifras a una discusión de posturas ideológicas absolutas y acusaciones cruzadas de manipulación.
EXTRAYENDO CONCLUSIONES
Una vez más, cabe destacar que el objetivo de esta pequeña investigación no es cuestionar el potencial que puede tener Internet para crear nuevos canales de comunicación, eso queda fuera de toda duda. Se trata de mostrar cómo la estructura de Internet no es una estructura en red igualitaria por sí misma. Y cómo, por tanto, puede ser utilizada en un sentido u otro. En el seguimiento realizado puede observarse cómo los mensajes circulan desde los partidos políticos, mediante una reelaboración de los medios de comunicación, hasta los ciudadanos afines a tales o cuales partidos, que amplían aún más el potencial de dichos mensajes. El momento del seguimiento es, intencionadamente, un momento de extrema tensión política, en la que, como hemos dicho antes, la extremización de las posturas se hace más fuerte y evidente. Sin embargo no se trata tampoco de una situación de peligro real, en el sentido de material e inminente, sino de una situación problemática generada en gran medida a partir de las acciones de los partidos políticos. Y esta generación se ve acentuada, como vemos, a través de internet, y en relación con el universo al que corresponde el uso de este medio con fines de información y opinión política: las personas menores de 50 años con un alto interés en la política.
Así, vemos cómo la atribución de la manifestación a la extrema derecha o al nacionalismo español frente a la calificación de la misma como un ejercicio democrático de todos los españoles, correspondientes a PSOE y PP respectivamente, se repiten en cadena. Y cuando ambas posturas se encuentran en un lugar común como pueden ser los foros de discusión, no existe tal, sino una reiteración de tales posturas hasta que la discusión se da por zanjada ante la imposibilidad de llegar a acuerdo alguno. Lo mismo ocurre con la “guerra de cifras”.
Otro ejemplo muy claro es la tergiversación de las frases escritas por el blogger de A Sueldo de Moscú, a cuyas explicaciones se hizo oídos sordos desde los políticos del PP y los grandes medios como Libertad Digital. Al ser éstos los únicos canales fiables de información para los bloggers, en este caso de derechas, probablemente no llegue a cuajar la explicación dada por el autor original, sino que simplemente llega la reelaboración efectuada por los medios.
A este respecto, es interesante observar cómo los blogs y los ciudadanos “independientes” en general sí tienen una determinada importancia como impulsores de ciertos mensajes, como por ejemplo la fotografía con la bandera franquista publicada por ElPaís.com y enviada por un lector. Pero es necesaria la participación de los medios reelaborando dichos mensajes para que éstos cobren auténtica fuerza. Por ejemplo, varios bloggers hicieron una especie de retransmisión en directo de la manifestación, pero la mayoría de ellos lo hizo más a través de lo dicho por la COPE o de Telemadrid que generando contenido propio, situándose radicalmente en contra o utilizando talmente las tesis y la postura de estos medios, haciéndola suya. El blog de El Manifestómetro sí hizo una cobertura particular, pero obtuvo poca atención hasta que empezaron a hablar de cifras, como hemos dicho. Y entonces toda discusión se redujo, volviendo al tema anterior, a un diálogo entre dos posturas absolutas en las que nadie salía de sus trece.
Todo esto, además, aderezado con un cruce de acusaciones sobre quién crispaba el ambiente, es decir: cuál de los dos imanes, PP o PSOE, hacía más fuerza para alejar el contrario y lanzar sus mensajes para atraer a los propios, entrándose así en una dinámica reflexiva (en el sentido de doble nivel) en la que un debate con acusaciones directas y cerradas sobre quién genera tensión consigue generar aún más tensión.
Retomando el modelo sistémico de comunicación política, podrá observarse que la comunicación continúa circulando sobre todo de arriba a abajo, y además no existe excesivos puentes de contacto entre un bloque de opinión colectiva y otro. De hecho, se trata de un proceso retroalimentado: el hecho de que la comunicación entre simpatizantes del PP y simpatizantes del PSOE sea baja con respecto a los asuntos de actualidad, en este caso el tema del terrorismo, hace que sea más difícil generar una cultura crítica, cuestión que viene también facilitada por la capacidad de los partidos y de los medios tradicionales de dirigir la agenda política incluso a través de Internet, como hemos visto. Porque al fin y al cabo Internet es un medio, es una herramienta. La configuración de la información en la misma es notablemente distinta de la existente en los medios tradicionales, es cierto, en el sentido de que la visibilidad depende de otros factores y de que existe la capacidad de que cualquiera, matizando este “cualquiera” con el asunto de la brecha digital, cuelgue ahí su opinión. Pero ese “alguien” es la clave: Internet, como medio, efectúa cambios en la configuración de la comunicación, pero no es una revolución por ella misma, ya que, al fin y al cabo, depende de los usos que se le den, y de la cultura política y todo el sistema social que esté detrás. Esto, lo sé, puede parecer una obviedad, expresado en estos términos. Pero considero necesario hacerlo, ya que las afirmaciones en el sentido de asignar a Internet un determinismo considerable en la modificación de la configuración del sistema comunicativo son crecientes. El feedback sin duda puede acrecentarse a través de este medio, y sería absurdo negarlo con una media de 100.000 nuevos blogs al día. Y la estructura de comunicación política está sufriendo progresivas modificaciones. ¿En qué sentido se están realizando? En parte, hacia la horizontalidad. En parte, hacia la creación de nuevos núcleos de difusión de mensajes y conceptualizaciones políticas. Pero no podemos olvidarnos que en la parte superior de la estructura siguen estando los medios de comunicación tradicionales, bajo sus nuevas formas en Internet, y los partidos políticos. El voto y la audiencia siguen siendo los principales procesos de apoyo o crítica hacia estas entidades, pero, sin duda, la tendencia actual es la del cambio, y aún es pronto para evaluarlo.
Además de las posiciones estructurales, directamente relacionadas con la noción de poder y su posesión, no podemos dejar pasar la cultura política. Es decir: resultaría excesivamente reduccionista situar la causa del fenómeno estudiado en la parte superior de la estructura de forma exclusiva. Cuando se habla del potencial que tiene Internet para cambiar, en definitiva, hacia una democracia mucho más participativa, además de minusvalorar asuntos como los ya comentados (la brecha digital, la transacción del esquema tradicional de comunicación a la red), se da por supuesto que existe una condición estructural: la extensión de la capacidad crítica y, en definitiva, de una suerte de espíritu o conciencia de participación política consciente, entre las bases sociales. Volviendo al asunto central, se pasa por alto que un medio como Internet no puede cambiar de por sí un sistema social si no existen en éste, que no es sino su entorno, una serie de condiciones determinadas. ¿Se dan estas condiciones? ¿Está la cultura política crítica, consciente, independiente y participativa en España? Ante esto, habrá quien responda que Internet no es sino la herramienta que canalizará este cambio. Y ante la posibilidad de entrar en una discusión del tipo causal sobre si ha de ser antes la gallina o el huevo, me limitaré a mencionar un dato bastante ilustrativo: según el último barómetro del CIS, el 89% de españoles no se ha leído nuestra Constitución. Además, un 27% afirma que hay bastantes o muchas cosas que no le agradan de la misma. Tenemos al menos un 17% de ciudadanos que habla sin saber sobre el marco de referencia legal y político de este Estado, y eso situándonos en el cuasi absurdo de que todos los que lo han leído se sienten en desacuerdo con el mismo. Como este dato pueden citarse muchos otros (baja participación electoral, desconfianza con respecto a las entidades políticas y estatales, percepción de falta de concordancia entre los problemas considerados como importantes por la población y los más presentes en las discusiones políticas y mediáticas, etcétera), pero considero que es lo suficientemente ejemplificador sobre cómo está la cultura política española hoy por hoy. Si a una cultura poco participativa sumamos los datos de la brecha digital, obtendremos unas bases sociales que, hoy por hoy, no están preparadas para utilizar la red como instrumento político-crítico de primer orden.
En definitiva, Internet no es más que un medio que, como tal, puede introducir cambios sistémicos en el proceso autopoiético, pero no es un factor determinante porque su uso depende de la configuración actual de la estructura de la comunicación y del sistema político, y de las relaciones de poder y privilegios ya establecidas.
Jorge Galindo
miércoles 18 de abril de 2007
Presentacion
Buenos días.
Somos Pablo Tain y Jorge Galindo, dos estudiantes de sociología. Nos conocimos el primer dia de carrera, y además de ser amigos solemos trabajar juntos porque se nos da bien (esto es: no perdemos media vida en discusiones idiotas y no nos requiere un esfuerzo sobrehumano hacerlo). Lo que no quiere decir que opinemos siempre lo mismo (más bien lo contrario), pero llegamos con facilidad a un acuerdo.
Nuestra universidad de origen es la de Valencia. No es una gran universidad, a qué negarlo, posiblemente por eso los dos nos encontramos en estos momentos estudiando fuera nuestro cuarto curso. Yo, Pablo, haciendo un Erasmus en Darmstadt (Alemania); y yo, Jorge, una Séneca en la Complutense de Madrid.
Este no es nuestro primer blog, antes que este nació Polillas Zurdas, en el que participa más gente de nuestra Uniersidad. Pero Polillas Zurdas está en coma, como puede observarse. Nosotros seguíamos con ganas de escribir en un blog, así que creamos este.
Como ya hemos dicho, somos bastante diferentes, pero tenemos algunas cosas en común. Los dos somos bastante cínicos, bastante politicamente incorrectos, o sinceros en exceso. Y ambos llevamos mal lo de ir con el rebaño. Con cualquier rebanyo. O todo eso nos gusta pensar que somos. De todo esto se podría deducir que no hay alma sensible que nos soporte, y aunque no sería decir demasiado, gracias a Dios la gente tiene mucha paciencia y tenemos un puñado de buenos amigos que soportan nuestras gilipolleces y ocasionales salidas de tono.
Como se nos da mal colocarnos con cualquier cosa cuyas razones no nos convenzan, también se nos dio mal desde el principio aceptar la sociología de nuestros tiempos (asi como posiblemente tampoco nos abrimos casado con la de tiempos pasados). No, no nos creemos superiores al resto de los mortales, sencillamente tomamos cada cosa valorando sus pros y sus contras. Un blog es una oportunidad cojonuda para hacer lo que queramos sin ningún tipo de directriz mas alla de la nuestra propia, o la de cada uno de nosotros, publicando a veces juntos y otras veces por separado. Expresaremos nuestras diferencias, pero además recibiremos con agrado cualquier opinión sobre lo que escribamos. Las críticas, a más sinceras, mejor, nos son especialmente agradables, ya que los pensamientos que menos se n parecen a los de uno son siempre los que más aportan. Es decir: nos pone que nos insulten con estilo y constructivamente.
En definitiva: queremos publicar. Y eso es lo que vamos a hacer aquí. Después de casi un mes dando mil vueltas a cómo presentarnos en sociedad, intentando buscar una fórmula original y atrevida para el blog, nos decantamos simple y llanamente por ser honestos. Esto es lo que hay. Sed bienvenidos.